Vino Nuevo

Reflexiones y testimonios inspirados en las Escrituras

Envía tu aporte!

Mateo

Referencia cruzada Glosario
1 * Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: 2 * ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. 3 * Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? 4 * Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. 5 * Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, 6 * ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición. 7 * Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:
8 * Este pueblo de labios me honra;
Mas su corazón está lejos de mí.
9 * Pues en vano me honran,
Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.
10 * Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended: 11 * No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. 12 * Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra? 13 * Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. 14 * Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. 15 * Respondiendo Pedro, le dijo: Explícanos esta parábola. 16 * Jesús dijo: ¿También vosotros sois aún sin entendimiento? 17 * ¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina? 18 * Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. 19 * Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. 20 * Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre. 21 * Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón. 22 * Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. 23 * Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. 24 * El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 25 * Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! 26 * Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. 27 * Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. 28 * Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora. 29 * Pasó Jesús de allí y vino junto al mar de Galilea; y subiendo al monte, se sentó allí. 30 * Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó; 31 * de manera que la multitud se maravillaba, viendo a los mudos hablar, a los mancos sanados, a los cojos andar, y a los ciegos ver; y glorificaban al Dios de Israel. 32 * Y Jesús, llamando a sus discípulos, dijo: Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; y enviarlos en ayunas no quiero, no sea que desmayen en el camino. 33 * Entonces sus discípulos le dijeron: ¿De dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, para saciar a una multitud tan grande? 34 * Jesús les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos. 35 * Y mandó a la multitud que se recostase en tierra. 36 * Y tomando los siete panes y los peces, dio gracias, los partió y dio a sus discípulos, y los discípulos a la multitud. 37 * Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, siete canastas llenas. 38 Y eran los que habían comido, cuatro mil hombres, sin contar las mujeres y los niños. 39 * Entonces, despedida la gente, entró en la barca, y vino a la región de Magdala.

Nota: Este proyecto aún se encuentra en desarrollo. Por ahora la lectura en línea está disponible únicamente en la versión Reina-Valera 1960, pero en el futuro se añadirán otras traducciones para que puedas elegir la que prefieras.